Cacerolada en los aledaños del barrio de salamanca
Hoy mi madre estaba en plan activista. De 22:00 a 22:15 todos los que estamos en contra de la guerra íbamos a apagar las luces de la casa, y ella desde menos cuarto ya estaba de un lado para otro asegurándose de que nadie encendía una sóla luz.
Ha llegado la hora, y de repente hemos empezado a oír un ruido creciente. Aquí una sartén, allá una cacerola, se ha ido formando una particular y contagiosa orquesta. Cada 20 o 30 segundos un nuevo instrumento añadía su repiqueteo. Toda la calle rugía.
He sido emocionante. Me dolía el brazo y sé que probablemente no valga para nada, pero, ¡que más da!
Tampoco los besos tienen una utilidad.

Comentarios
Una iniciativa original, curiosa. Ya se sabe que estas cosas no van a servir para nada... Pero eso no importa.
Muy buena comparación, lo de los besos.
Publicado por: Gregorov | Marzo 28, 2003 12:25 AM
Hombre, desde el punto de vista puramente práctico, los besos no tienen utilidad, pero desde el emocional...
Publicado por: Emilio | Marzo 28, 2003 01:43 AM
De eso se trata, Emilio ;-)
Publicado por: Syal | Marzo 28, 2003 01:59 AM
Huix, pues a mi los besos me parecen muy útiles... como dice Emilio, quizá no a efectos prácticos, pero emocionalmente... totalmente útiles :) Vamos, imprescindilbes :P
Publicado por: Urban Noises | Marzo 28, 2003 06:08 PM
Que suerte de que tus padres estén en contra de la guerra... los míos son muy de "apoyar al PP" ^_^U
Publicado por: Ertai | Marzo 28, 2003 09:00 PM
Por eso mismo lo decía, porque son algo que no tienen ninguna utilidad práctica, pero que son totalmente indispensables.
Ertai: Tengo una familia curiosa... es difícil aburrirse con ellos ;-)
Publicado por: Syal | Marzo 29, 2003 05:34 PM