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Hoy mi madre estaba en plan activista. De 22:00 a 22:15 todos los que estamos en contra de la guerra íbamos a apagar las luces de la casa, y ella desde menos cuarto ya estaba de un lado para otro asegurándose de que nadie encendía una sóla luz.

Ha llegado la hora, y de repente hemos empezado a oír un ruido creciente. Aquí una sartén, allá una cacerola, se ha ido formando una particular y contagiosa orquesta. Cada 20 o 30 segundos un nuevo instrumento añadía su repiqueteo. Toda la calle rugía.

He sido emocionante. Me dolía el brazo y sé que probablemente no valga para nada, pero, ¡que más da!

Tampoco los besos tienen una utilidad.

Comentarios

Una iniciativa original, curiosa. Ya se sabe que estas cosas no van a servir para nada... Pero eso no importa.
Muy buena comparación, lo de los besos.

Hombre, desde el punto de vista puramente práctico, los besos no tienen utilidad, pero desde el emocional...

De eso se trata, Emilio ;-)

Huix, pues a mi los besos me parecen muy útiles... como dice Emilio, quizá no a efectos prácticos, pero emocionalmente... totalmente útiles :) Vamos, imprescindilbes :P

Que suerte de que tus padres estén en contra de la guerra... los míos son muy de "apoyar al PP" ^_^U

Por eso mismo lo decía, porque son algo que no tienen ninguna utilidad práctica, pero que son totalmente indispensables.

Ertai: Tengo una familia curiosa... es difícil aburrirse con ellos ;-)

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