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Mi hermano siempre ha ido de punki. A mi me hace un poco de gracia, porque difícilmente alguien cuyos amigos viven todos en La Moraleja y son hijos de diplomáticos puede ser *muy* punki, pero bueno. Dejémoslo en "anarpijo".

Mi hermano es buena gente. Con sus rastas, su idea un tanto rancia de lo que debe ser un hombre, y sus cambios de humor locos (un día le dices hola y te manda a la mierda, al otro se deshace en favores), pero tiene buen corazón. Y me duele cuando a él le duele.

Ayer volvió del curro más tarde de lo normal. Su novia le había llamado a casa, estaba muy rara y quería hablar con él.

No se que ocurriría, pero al llegar a casa se metió en su cuarto, puso la música a tope y rompió a llorar.

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