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Debo estar pasando una temporada un tanto melancólica, no hago más que recordar cosas pasadas. Y es curioso, como tanto lo que en su momento fue doloroso como lo que te llenó de alegría toma con el tiempo un sabor agridulce, como el color sepia de las fotos viejas. Ya lo decía Woody Allen: comedia = tragedia + tiempo.

Bueno, el caso es que esta vez ha sido en clase de inglés, escuchando una canción de una tal Janis Ian, "At seventeen" (pondría el link si el servidor me dejase poner mp3... quien sabe, cuando tenga mi propio espacio, tal vez). Trata sobre la adolescencia, el mundo del instituto, cuando se despierta esa vena social y todo empieza a girar en torno a la popularidad y a la apariencia... muy de serie de instituto americano. Pero el caso es que uno de los versos me hizo mella especialmente: "to those of us who knew the pain of Valentines that never came and those whose names were never called when choosing sides for basketball". En traducción libre algo así como "para aquellos que conocen el dolor de los Valentines que nunca llegaron, y aquellos cuyos nombres nunca eran elegidos al hacer equipos para el baloncesto".

Pocas cosas hay más tristes que ver como los dos deportistas de la clase empiezan uno por uno a elegir gente para los equipos, y al final, aunque uno de ellos sea tu amigo, quedas tu y otros cuatro inadaptados, e incluso dudan entre elegirte a ti o al cojo (pequeña licencia dramática). ¡No me extraña que me aterrorizase la clase de gimnasia!

Ahora las cosas son distintas. Dejas el instituto y la universidad es una oportunidad para construirte a ti mismo desde cero, sin deudas pasadas ni ideas preconcebidas. Y ahora viéndome nadie diría que el chico seguro de si mismo que soy ahora fue alguna vez aquel chaval.

Aunque de vez en cuando, cuando te sientes solo y, por lo que sea, necesitas un abrazo, te das cuenta de que sigue ahí. Y no te parece mal.

Nada mal. :-)

Se recomiendan para acompañar esta vuelta al pasado adolescente películas como: Carrie, La boda de Muriel y Bienvenido a la casa de muñecas.

Comentarios

Wow, es curioso que entrada tras entrada cada vez me identifique más con lo que eras. o___O Espero poder identificarme algún día con lo que eres ahora...

Por cierto, estoy de acuerdo en lo de la universidad. En el colegio era un marginado y en la universidad cada día destaco más. Tampoco soy una estrella, pero me llevo bien con casi todo el mundo y cuentan conmigo como uno más del grupo. Cada vez me siento mejor...

Oye, vamos a ver.

A MI NADIE ME LLAMA INADAPTADO.

Lo que pasa es que era tímido, tímido, tímido.
Ahora soy tímido a secas.

Yo también odiaba la clase de gimnasia.
El problema es que tenía/tengo pocos reflejos; no llego al extremo de W. Allen, que en uno de sus monólogos dice haber sido atropellado por un coche con una rueda pinchada al que empujaban dos tipos, pero vamos, casi.
Lo bueno es que ahora mi vida social prácticamente se reduce a ir al gimnasio un par o tres de días a la semana.
Isn't it ironic?, don't you think?.
Si me lo hubieran dicho hace diez años, me muero. No, en serio, me muero. No se si de risa o del disgusto.

En cuanto a lo de las pelis, no he visto la de la caja de muñecas, ya la pillaré, Carrie estaba bien, pero, ay, no se CUÁNTAS veces habré visto la de la Boda de Muriel. Ehh?? ¿Cuántas?
Con la música de ABBA, dancing queen nanana only seventeeeen...
Uy, ahora que lo pienso sale la novia de Nate de A dos metros bajo tierra, ¡JA! ya sabía yo que esa tía me sonaba de algo.

En fin, que sí, que soy un inadaptado, y soy maaaalooo, como Muriel.
Hala, chau. A estudiar otro rato.
Otro día, más.

em no es por nada pero creo k le debes poner mas imagenes porke a mi no me llamo la atencion

namas por el perro

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