« De viva voz | Inicio | Pequeños juegos urbanos »

Sólo se conocen las cosas que se domestican.

¿Y qué más da que sea algo demasiado olvidado?

Comentarios

Definitivamente yo también quiero que me domestiquen.

Aunque corra el riesgo de llorar un poco.

Porque los hombres ya no recuerdan esta verdad... eres responsable para siempre de lo que has domesticado.

P.D. Lamentablemente me parezco demasiado a las personas grandes. Yo soy serio. No poseo la cualidad de ver corderos a través de una caja. No más. Pero aún sé algunas cosas.

Sé que es necesario soportar dos o tres orugas si realmente deseo conocer a las mariposas.

Sé que, como los ojos están ciegos, se hace necesario buscar con el corazón.

Y sé que el agua (buena para el corazón) habrá nacido del caminar bajo las estrellas, del canto de la roldana, del esfuerzo de mis brazos.

También sé que debo tener cuidado con los baobabs. Aunque esto lo olvido a menudo.

Y todo esto lo sé porque estoy entre aquellos afortunados para los que nada en el mundo sigue siendo igual si en algún lugar, no se sabe dónde, un cordero que no conocemos ha comido, sí o no, a una rosa...

E.

Este guiño fue como un beso al aire... se extravió bajo los ojos de su destinario...

Creeme, si sabes todo eso, no puedes ser del todo una de esas personas grandes.

Publicar un comentario