Dias de cine y vodka
El viernes, noche curiosa. Tras una pequeña sesión de jugar a “identificaalbloguero”tm en el VIPS, con encendidos debates sobre los piercings, edad y lecturas (en realidad “holas”, pero bueno, eso es lo de menos) del doble de cierta egoísta bloguera, y un pequeño paseo por los alrededores del palacio real, llegamos a nuestro destino: la sesión golfa de los Renoir, donde nos esperaban unas entradas para ver Los Soñadores.
N del A (Nota del acompañante): todo el público responde a un mismo patrón. Joven “moderno” de sexualidad ambigua, o cuando menos cuestionable.
La película, fantástica. Dejando a un lado ciertos momentos en los que pierde un poco de momentum, la verdad es que Bertolucci consigue transmitir, de la boca y cuerpos de tres jóvenes, una relación libre y poco convencional, que ocurre en el libre y poco convencional ambiente del mayo del 68 francés, aunque al final, tanto la una como el otro, fracasan, incapaces de mantenerse fieles a su esencia.
A destacar: los múltiples juegos de espejos, las referencias cinematográficas, la sensación de deja vu al ver la dinámica de la relación entre los tres vértices del triángulo, y la clara certeza, no ya sensación, de haber vivido yo mismo parte del guión de la película hace escasos días… ¿Tienes unos labios preciosos?
También la necesidad de vivir un amor que rompa con las convenciones burguesas (y no me refiero a la homosexualidad). ¡Lo que daría yo por batir el record de la carrera en el Louvre! ¡O, y aquí viene la nota autobiográfica frustrada, por colarme en el Castelo dos Mouros a escondidas en Sintra! Ya que la duración no está en nuestras manos, démosle al menos intensidad.
Una reflexión: Se hace una comparación de la China de Mao con una película en la que todos son extras, todos llevan el mismo libro. No cuestiono su veracidad, pero miro a mí alrededor y sólo veo personas con libros aparentemente distintos, pero la diferencia se queda en la tapa. Debajo, todas las páginas están en blanco. A veces no hay mayor esclavitud que la de aquel que equivocadamente se cree libre.
A la salida un ejemplo: un individuo con más pastillas en el cuerpo que neuronas intenta robarnos el móvil. Cuando se lía hacer molinetes con los brazos intentando arrearnos, sus amigos le agarran y le intentan sujetar. Tomamos las de Villadiego (Cibeles), sin que nos afecte, con dignidad y tranquilidad. A los tres minutos de dignidad y tranquilidad tengo que pararme a recobrar el aliento. Un rato después, los búhos dejan a cada mochuelo en su olivo.
El sábado fue un día más normal: primero unas copas en Huertas a costa de la vida sentimental de mis amigos (chicos, seguid ligando con los camareros, es súper práctico) y luego unas copas a costa de nuestra salud y nuestro espacio vital en el Gris. Acto seguido, una retirada a tiempo, que como todo el mundo sabe, es una victoria.
Por cierto, dormí muy bien esa noche, aunque alguno piense lo contrario.
Frases de la noche, en las que se puede apreciar los intentos de más de alguno de usurpar el trono a la mismísima Sissi Emperatriz:
- “Tengo que dejar de salir con hombres que me hablan de cremas reafirmantes”. Ana dixit, refiriéndose a Emilio.
- “Mi gomina es waterproof”. Emilio, minutos antes de recorrerse medio Madrid intentando inútilmente proteger su peinado de la lluvia.
- “No quiero pedir un cigarro a ninguna chica porque se va a creer que estoy por ella”. Toni, o como hacer de la paranoia un arte.
El Sr. notario aquí presente certifica que esa noche hubo muchas más frases salidas de tono, pero para proteger la ¿buena? imagen de los afectados creo que esas me las llevaré a la tumba. ;-)

Comentarios
En tu noche de viernes encontraste al típico especimen de bakalamasculino bajo en neuronas, del tipo de ser que hacen que te de vergüenza pertenecer al genero humano. Curioso que cada vez existan mas...
Publicado por: lost | Octubre 25, 2003 06:35 PM
Y más curioso todavía que a algunas personas les den morbo :-?
Publicado por: Syal | Noviembre 2, 2003 09:59 PM
el morbo es una enfermedad extraña ;-)
Publicado por: lost | Noviembre 5, 2003 05:57 PM
Este post me ha recordado las locuras del viaje de fin de curso en París.
Chorradas de adolescentes, supongo.
Pero no me importaría repetirlas con alguien especial.
Hmm.
¿Mi aliado contra el universo?. ;-)
Una reflexión: ¿estás seguro de que la libertad es algo objetivo? ¿eres libre o te sientes libre?
Si no te sientes libre, ¿qué importa que lo seas?, es más, ¿lo eres?.
Y si te sientes libre, aun equivocadamente (suponiendo que los sentimientos, como los razonamientos puedan ser acertados o equivocados), ¿qué importa entonces que no lo seas?
E.
Publicado por: E. | Julio 15, 2004 05:30 PM