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De vez en cuando me reconcilio con el universo. (Que no con la humanidad).

Porque sí. Porque yo lo valgo.

Es una de esas buenas costumbres, como lavarse los dientes tres veces al día o abofetear políticos.

Y hay calma después de la lluvia que ha lavado la cara a Madrid. Y en la calle corre aire fresco y olor a nuevo. Y los autobuses están prácticamente vacíos y, por una vez, no suenan los 40 o radio olé, sino algo que se puede llamar música.

No sé cuanto durará, pero pienso disfrutarlo.

Comentarios

Vaya, así que no fue la gripe lo que te cogiste en octubre, eh?

Me da que esos son los primeros síntomas de algo mucho más grave.

Sí, definitivamente, c'est la maladie, maladie d'un fou... :-)


E.

No hay vacuna contra eso... ¡menos mal!

Aunque suene manido, es mejor amar y perder que no haber amado nunca. :-)

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