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Rebuscando entre los estantes de mi habitación algo con lo que hacer más entretenido el autobús y el almuerzo en solitario, me he dado de bruces con "El guardián entre el centeno".

No era la primera vez que lo leía, pero si la primera que lo hacia desde que escribo aquí, y he encontrado una frase que se me escapó en su momento y que define perfectamente lo que para mí es un buen blog:

Lo que más me gusta de un libro es que te haga reír un poco de vez en cuando. Leo un montón de clásicos como La vuelta del indígena y no están mal, y leo también muchos libros de guerra y de misterio, pero no me vuelven loco. Los que de verdad me gustan son esos que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera muy amigo tuyo para poder llamarle por teléfono cuando quisieras. No hay muchos libros de esos.

Comentarios

Yo creo que un buen blog es aquél cuyo autor disfruta escribiendo. :*

los libros que a mí más me gustan son esos que no quieres terminar de leer... los que te entristece acabar...

Samuel: eso seguro, pero que disfrute también alguién más nunca viene mal, ¿no crees?

SadAngel: Pero hasta los mejores libros se acaban... hace tiempo que no leo uno de esos :-(

Sí, Syal, pero no debería ser imprescindible. ;)

If a body meets a body comin’ through the rye...
¡Jo! Me encanta ese libro.
Además, hace sólo un par de semanas que me lo volví a leer. No sé qué tiene pero siempre me pasa lo mismo; no hay por dónde cortarlo, cuando empiezo a leerlo, es que no puedo parar hasta que cuatro horas después lo acabo. Y siempre me deja con una sensación rara. Melancólica. Como de vacío. Pero tampoco triste. No sé.

El otro día oí hablar por primera vez de la crisis de los veinticinco. Que si la dificultad para encontrar piso, que si la salida del entorno familiar, que si la entrada en el mercado laboral. Menuda sarta de tonterías, pensé.
Leyendo este libro, se ve muy claro el origen de esta “crisis”.

Es la necesidad siempre aplazada pero al final inevitable de comparar tus sueños con la realidad. Lo que querías que fuese, con lo que, casi con certeza, será. La persona que querías ser, con la persona que eres.
Darte cuenta de que las cosas que querías no sucederán, o ya han sucedido, pero simplemente no eran como tú las habías imaginado. Darte cuenta de que te estás convirtiendo en una de esas personas “mayores” a las que despreciabas por sus estúpidas preocupaciones, y de las que te compadecías por sus aburridas existencias.
Darte cuenta de que ese proceso de conversión es irreversible; la vida te va atando cada vez más a la realidad, y ya no tienes fuerzas para perseguir tus sueños. Es más, intuyes que pronto no tendrás ni ganas de perseguirlos. Hay una conversación entre el protagonista y una chica (Sally) que no tiene desperdicio, en un momento dado, él dice: “no habrá sitios maravillosos donde podamos ir una vez que salgamos de la universidad…Entonces todo será distinto.”

Pero en mi opinión, el quid de la cuestión está unos capítulos antes, cuando el protagonista se dirige al museo de historia natural, y refiriéndose a él, piensa:

“No cambiaba nada. Podías ir cien mil veces distintas y el esquimal seguía pescando, y los pájaros seguían volando hacia el sur, y los ciervos seguían bebiendo en las charcas con esas patas tan finas y tan bonitas que tenían, y la india del pecho al aire seguía tejiendo su manta. Nada cambiaba. Lo único que cambiaba era uno mismo.” Y un poco más adelante: “hay cosas que no deberían cambiar, cosas que uno debería poder meter en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas ahí tranquilas. Sé que es imposible, pero es una pena.”

Eso es la crisis de los veinticinco.

No tiene que ver con hipotecas, ni con sueldos asquerosos, ni con precariedad laboral. Tiene que ver con preocuparse por esas cosas. Que no es exactamente lo mismo.

Sí, ya sé que no tiene mucho que ver con el post, pero, mira, me ha dado por ahí. Supongo que es lo que ocupa mi azotea últimamente cuando no estoy metiendo temas.

En fin.

E.

P.D. Para mi un buen blog es el que te hace pensar, recordar o sentir. Por ejemplo,..., hmmm, ... , vaya, pues ahora mismo no se me ocurre ninguno. :-P

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