Error de diseño
A veces pienso que los seres humanos estamos un poco mal hechos, llenos de taras: tarados si os gusta más así. Vamos, que quien quiera que nos diseñara se cubrió de gloria con el trabajito.
Un poco como la biblioteca que me tiene raptado todos los días hasta eso de las 10 de la noche, en la que hoy en el piso de arriba debía estar el señor o señora de la limpieza trabajando y colocando las sillas mientras escuchaba algo de música y mientras, en las profundidades del averno que es la planta baja, parecía que un jodido de grupo de boy scouts estuviesen jugando a las sillas musicales mientras bailaban zapateado a ritmo de barrio sésamo. Viva la insonorización.
Por eso a veces me da la impresión que a las personas nos pasa un poco lo mismo, que estamos mal hechos. ¿Por qué si no íbamos a desear justo lo que no tenemos para perder el interés en cuanto lo conseguimos?
Pero luego me doy cuenta de que no es una cuestión de defecto de fábrica. Es simplemente que a veces somos un poco capullos.
