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Es de agradecer que el "buen rollito"tm que empapa todo lo que hago últimamente no me haya convertido (todavía) en una especie de Heidi con mirada de felicidad perdida á la sobredosis de crack.

Vamos, que conservo mi instinto asesino.

Ahora mismo, por ejemplo, daría mi primogénito por una kalashnikov con la llenarle de plomo el cerebro al gilipollas que tengo sentado al lado. Vamos, que si cierro los ojos casi puedo ver como, al cuadrar su taco de apuntes dando golpecitos sobre la mesa por tercera vez en lo que va de minuto, se corta con el traicionero filo de los folios, se mira la mano sangrante con el gesto descompuesto, y cae inconsciente con la boca abierta y la lengua fuera como una vaca sobre su Ley 58/2003 General Tributaria... Pero estoy divagando, no caerá esa breva.

El caso es que en dos semanas han cambiado muchas cosas: muchas agradables, algunas no tanto, y la mayoría no tengo ni idea de a donde me llevan, si es que llevan a alguna parte... Pero estoy deseando averiguarlo.

Comentarios

Esta la blogosfera que no se la reconoce. La mitad abandona su blog, mientras tú posteas. Resúmenes cojos, instintos asesinos.

Hmm. Muy bien. Ahora, quizá, deberías tener cuidado de que los temas que te rodean no acaben convirtiéndote en una especie de srta. Rottenmeyer con mirada asesina à la Charles Manson con un mal día. Eso también sería de agradecer, sip. ;-)

Averigua, averigua. Y recuerda que, como te diría la Señora de los deseos, la de los ojos dorados: Los comienzos son siempre oscuros, Syal.

Todo siempre te lleva a alguna parte, lo dificil es enfrentarse al destino donde nos llevan las cosas.

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