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Noviembre 09, 2004

Si alguno de los presentes sigue usando Internet Explorer ya puede ir corriendo a bajarse Firefox, que acaba de salir la flamante versión 1.0. He dicho.

Y de paso, una viñeta de hace unos días de El Roto, que me pareció demasiado buena como para que alguien se la haya perdido.

Pues eso dice todo el mundo... Que al parecer al otro lado del charco ha habido un concurso de mascotas o algo parecido. Lo que pasa es que en vez de un año de dog chow (me encanta el doogie chow) y un bonito lazo, le dan al ganador la Caseta Blanca o algo así.

El jurado, venido expresamente de las profundidades de "América" para la votación, era un grupo de alegres y libertinos jovenzuelos. En esta instantánea se puede ver al jurado sonriendo a la cámara en un alarde de espontaneidad.

El caso es que al final todo dependía del miembro del jurado de un sitio llamado Ojallo, conocido en el mundo entero por su... Bueno, conocido en el mundo entero.

Aquí os paso una foto también de la encantadora mascota ganadora. No le enseñéis turbantes que a se pone como loco y a lo mejor os muerde. Responde al nombre de Arbusto.

Y por si alguien lo dudaba todavía: sí, claro que creo en la democracia y eso, pero como no soy diplomático ni Presidente del Gobierno puedo decir lo que me de la gana del pueblo americano.

P.D.: Si queréis reíros un rato, os recomiendo el artículo de Elvira Lindo del domingo pasado en El país.

Noviembre 04, 2004

Noviembre 03, 2004

El fin de semana empezó con la lectura de un examen ante un tribunal cuya mitad de sus miembros (¿se puede decir miembros a estas horas?) se encontraba en los alrededores de Parla. Ante dicho desplante y falta de respeto, decidí astutamente, en un alarde de conocimiento del thriller y del melodrama, derramar el vaso de agua sobre la mesa. Si es que si vas a actuar, que sea al menos una actuación memorable... Lo que no termino de entender es porqué no hubo aplausos.

Después me toco esperar en un edificio harto lúgubre hasta que las distintas comisiones terminasen de jugarse nuestras notas al tute. Fue poco tiempo. Cuatro horitas de nada. En el interim pude comprobar las preferencias de los funcionarios por Caprabo o Día para hacer la compra en sus minutitos de café.

Al final se ve que terminaron la partida. Menos mal que no ganó la banca. Abrazos y enhorabuenas después, volví a casa para dedicarme al estudio.

Ejem...

¿He dicho estudio? En realidad quería decir farra desatada, pero bueno.

El viernes terminó muchas horas más tarde, tras adquirir un gran conocimiento de todos los portales que van de Chueca hasta Malasaña. Cuando llegué a casa todavía sonreía.

El sábado tampoco estuvo nada mal. Me levanté con un mensaje de Juanjo en plan virgen despechada, en el que me decía que pese a lo que yo había profetizado la noche anterior, había dormido solo y en su propia cama. Esa tarde, después de protagonizar un dialogo la mar de interesante con uno de mis sevillanos favoritos y una amiga suya, en el que surgieron frases del estilo “follarse a tu problema no es ignorar tu problema”, decidimos reagrupar nuestras tropas para luego tomar Madrid la nuit con mayor brío si cabe.

Un rato en el Gris con Kike y la noche terminó en el Coppelia, con reencuentros contraprogramados, abstemios que dejaron de serlo y en general, muy buen rollo. Además mis acompañantes triunfaron, aunque a uno de ellos no le hiciese mucha gracia. Luego tocó volver a casa... Y hasta aquí puedo leer.

Y aún así… No termino de quitarme del todo esta sensación agridulce de la boca.

Noviembre 01, 2004

Parece que no soy el único al que le pareció bastante flojillo el artículo de El País de hace dos posts.

Estas dos cartas al director añaden munición sobre el tema. (1) (2)

Si alguno de los comentaristas off the record se atreve a argumentar con luz y taquígrafos, a lo mejor tenemos un diálogo y todo.

EDIT: Arreglados los enlaces. Mea culpa.