La negación no existe.
Alemania preside la Unión Europea y Ángela se propone conseguir que la negación del holocausto sea perseguida como delito en todos los países de la UE.
Pretende la Merkel, por nobles que sean sus motivaciones, extender la anomalía del delito de expresión como una mancha por toda Europa, cuando el Derecho penal únicamente debería castigar la expresión cuando ésta incita directamente a atentar contra un bien jurídico material. Nada en contra de la tipificación penal de la apología del delito, siempre que por apología no entendamos una mera opinión, sino un fomento e incitación directa a cometer un delito. (Y no me hagáis hablar de la Ley de partidos...)
La idea produce además diversos daños colaterales.
Por un lado, eleva el Holocausto per se al Olimpo de los crímenes contra la humanidad, no de forma abstracta por las violaciones de derechos humanos que supuso. Esta idea de la unicidad del holocausto supone negar a priori la mera posibilidad de que se haya dado o pueda darse en el futuro un crimen similar, con el consiguiente agravio comparativo. Víctimas de primera y de segunda, vamos.
Por otro lado, se olvida interesadamente a los otros perseguidos en el holocausto: gitanos, homosexuales, discapacitados, prostitutas y vagabundos, entre otros.
Por último, resucita la abominación de la verdad de Estado. Cuando la verdad se legisla es que probablemente sea mentira. La verdad no se defiende con leyes penales sino con ideas y debate público.
Y es que el sentimiento de culpa no pare leyes más justas, igual que el ser víctima no te hace más digno.

Comentarios
Échale un poco de carne política al problema y hallarás la explicación (que no justificación): delgadez de las certezas que nos unen bajo una misma bandera, crisis de los sentimientos colectivos. Globalización. Angela Merkel es una buena conservadora, y como tal, le preocupa el estado de la nación. Y las naciones necesitan nuevos mitos fundacionales. El holocausto ha sido el mito fundacional de la Alemania democrática de la segunda mitad del XX. De la misma manera que la caída del muro, el mito fundacional de la reunificación. Necesitamos nuevos símbolos. Por eso escarbamos en la historia. Por eso particularizamos lo universal, nacionalizamos el sufrimiento. Así va el mundo
Publicado por: kamosisa | Febrero 24, 2007 05:12 PM
Si fueras feo, me crearias menos problemas éticos.
Publicado por: Xabe | Marzo 9, 2007 03:10 PM