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Julio 16, 2007

Un fin de semana diferente, en el que cambio el escenario de los bares de mala muerte de Chueca por el del inhóspito pedregal en el que, bien se viene celebrando los dos últimos años el Summercase, bien se deshace la mafia rusa de sus cadáveres, no lo tengo muy claro.

Acompañado por insignes camilleros, botamos con Beth Ditto standing in the way of control, jugamos a la botella y a beso, atrevimiento o verdad en el microclima en un arrebato adolescente, me emocioné con Phoenix y su If I ever feel better, descubrí lo que son unas tetas mainstream y bailé con un poseso al ritmo marcado por Jake Shears y Ana Matronic.

El domingo, tras acudir al rescate de un llamada de emergencia, me fui al cine con Yala a ver Harry Potter. Vale, vale, no será el culmen de la intelectualidad, ni es una versión original finlandesa de planos fijos de una naturaleza muerta, pero leñe, disfruté como un crío.

Me encanta la ficción, me da igual que se trate de un mago miope adolescente, de una cazavampiros rubia ex-animadora, de una espia de élite, o de un grupo de amas de casa que demuestran que el mal, a veces, conduce un monovolumen.

Me gustó especialmente que pese a que el tratamiento de la magia en HP es a priori un poco infantil: palabras mágicas y movimientos de varita – Alojomora! Crucio! Expelliarmus! –, deja en pañales a las pánfilas de las embrujadas 90210. Basta con recordar la escena en que Harry enseña a su troupe a invocar a un patronus: dejar que el recuerdo del momento más feliz de tu vida te llene.

¿En que estarías pensando vosotros mientras vuestra boca pronuncia expecto patronum?

Julio 13, 2007

En este terruño, los tiempos políticos siempre nos pillan con el paso cambiado.

Cuando Francia, musa actual de la derecha española, se propone modificar su sistema electoral a favor de la proporcionalidad, en España a la derecha le duele la proporcionalidad corregida de la Ley d'Hont, y suspira por un sistema mayoritario que elimine la necesidad de pactos. "Que gobierne la lista más votada", declaman mientras pactan en las islas con Corrupción Canaria para apartar al partido más votado del Gobierno.

La reflexión de Rajoy demuestra dos cosas:

Por un lado, es una reflexión que entiende la democracia como una demostración de fuerza: que gobierne el que más votos amase. Una democracia de masas, que no entiende que la democracia es también deliberación entre distintas sensibilidades, y que una misma (o similar) forma de pensar la política puede estar dividida en distintos partidos. Una democracia en que las sensibilidades minoritarias son sistemáticamente obviadas. Una democracia en la que no importan las ideas, sólo importa el poder. Una democracia formal, carcasa. Una democracia profundamente antidemocrática.

Por otro lado, es una reflexión hecha desde la soledad. La soledad de quién no tiene con quien pactar porque se ha enemistado con todos sus compañeros de juego y no deja participar a nadie porque el balón es suyo. Cuando la única posibilidad de pacto es la que se hace en torno a intereses, buscando réditos del poder, y no en torno a ideas o a un programa político, uno sólo puede pactar con mercenarios. Y se siente terriblemente solo.

No necesitamos una nueva ley electoral, necesitamos una clase política responsable, que renuncie al pacto mercenario por el poder y que se tome en serio el mandato de sus votantes, pactando para realizar la voluntad de sus electores, y no precisamente para escapar a ella.

Julio 12, 2007

Fase 1: Planteamiento

Fase 2: Nudo

Fase 3: Desenlace

Julio 06, 2007

Vía zor ;-)