Back to basics
Con el tiempo, sin darnos cuenta, nos envilecemos. Te descuidas un momento en tu comodidad pequeñoburguesa, aislado de todo peligro (salvo del que constituyes para ti mismo) y dejas que tu culo rebose en su asiento. Te encierras en tu rutina que te proporciona pequeños chutes de glucosa para enmascarar la extenuante sensación de hambre. Te conviertes en una especie de crítico literario chungo que se vale de la mala baba para ocultar su incapacidad para crear belleza.
Yo he sido todo eso.
Entonces pueden pasar dos cosas: que no tengas suerte y puedas seguir tejiendo a tu antojo esa red de amargura que va poco a poco ocultándote la luz del sol; o que tengas suerte y alguien que te quiere te dé semejante hostia de realidad que te deje llorando arrastrándote por los suelos (pequeña licencia dramática).
Yo he tenido suerte. Y ahora me estoy levantando.

Comentarios
Lo que quieras, pero cuídame a mi Ke-Ki y manda besos camilleros...
ayyy que ganas de ir por MadriZ
AnitA
Publicado por: AnA | Mayo 18, 2008 08:25 PM
Puedo materializarme cuando quieras, además tengo una pequeña parte de "lo tuyo"...
(seámos misteriosos, qué coño!)
Publicado por: Elena | Mayo 19, 2008 08:40 PM